domingo, 9 de mayo de 2010

El principio de algo...supongo.

Siempre he querido escribir algo en un sitio de estos pero nunca lo hacía. Soy un perro y de hecho me gustaría haber nacido perro para estarme todo el puto día tumbado sin hacer nada y que me dieran de comer, eso siempre y cuando no fuese un perro callejero ¿qué haría entonces? Bueno siendo como soy fijo que no duraría ni dos días en la calle, moriría atropellado, apaleado por gente sin escrúpulos que maltratan animales (un día hablaré sobre esta clase de escoria que por desgracia habita en nuestro planeta semi enfermo) o puede que encuentre algo de comida tirada por ahí y una jauría de perros hambrientos y con más experiencia me maten a bocaos, se coman la carne y por que no se me coman a mi por que están muertos de hambre.

El hecho de que por fin me hayan entrado ganas de escribir mis cosas (por llamarlo de alguna manera) es que estoy aburrido como una puta ostra, es domingo y encima está lloviendo, vamos lo que se dice un puto día de mierda.
No hay cosa que odie más que un domingo lluvioso me toca mucho las pelotas y mi mala leche aumenta por momentos. Bueno la verdad es que hace falta muy poco para que se me suba la mala leche, soy así de asqueroso, cualquier cosa me toca la moral, en el curro me dicen que tengo que bajar un poco mi temperamento que no es bueno para los clientes JAJAJA Me cago en los clientes vienen a la tienda a tocarme los huevos con sus preguntas tontas ¿Dónde está el azúcar? Coño búscalo que la tienda solo tiene dos pasillos de dos metros de largo joder ni que estuvieras en el puto Carrefour que parece eso una pista de atletismo en cada pasillo. Luego están los putos borrachos, estos seres que echan un tufo a mierda mezclado con el alcohol del vino de cartón y que hablan gritándote cuando no ven su vino de cartón favorito. A estos más de una vez he tenido que echarlos por que me los he encontrado metiéndose una botella de vino más caro (Claro son borrachos pero no tontos) en los pantalones justo por la altura de las pelotas, que te tienes que poner unos guantes para cojer la botella luego. Pues los pillas haciendo eso y encima se mosquean, pero mucho eh. Yo claro como no puedo controlarme pues me mosqueo mucho más y empiezan los berridos, TÚ MALDITO BORRACHO SÁCATE LA PUTA BOTELLA Y SAL DE LA PUTA TIENDA. Ves a la peña con una jeta de: ¿Eso es un hombre o es un monstruo? (El borracho no. Soy yo.) Luego entran los rumanos y todas estas personas de países del este, se pillan un carrito como queriendo decir: Tranquilo voy a comprar, cuando eso es mentira. Se tiran dos horas dando vueltas por la tienda, cuando esa tienda te la recorres en lo que te dura una loncha de jamón. Si no los vigilas se te han metido 5 botellas de aceite, 3 de coca-cola, 8 latas de atún del más guarro que hayan pillado y si pueden un paquete de pañales, tienen más fondo que el bolsillo de Doraemon. Luego llega la hora de decirles que se saquen todo lo que han pillado, ahí empiezan las amenazas en un idioma que ni Dios comprende ¿de dónde coño han salido estos rumanos? Son lo más asqueroso que hay. Claro si ven que tienes miedo malo por que te comen vivo, lo mejor es mirarles a la cara y soltarles de todo, son muy valientes si van en pareja pero no tanto si ven que les gritas y les sueltas toda la mierda por la boca en su cara. En fin yo pienso que cualquier día acabaré sangrando por el suelo por capullo, pero es que no puedo callarme, es algo que me puede.

Y nada seguiré aguantando lo que queda de este domingo de mierda y mañana seguramente que seguiré echando borrachos y energúmenos de la tienda como cada día. Viva la rutina.

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